jueves, 18 de octubre de 2012

Presentación del libro Formas de Gobierno en México




El Colegio de Michoacán, A.C.  a través de su Centro de Estudios Históricos tienen el gusto de invitarlo a la presentación del libro

Formas de gobierno en México.
Poder político y actores sociales a través del tiempo
Coordinado por Víctor Gayol

que tendrá lugar el viernes 19 de octubre de 2012 a las 16:00 hrs. en el marco de la IV Feria del Libro y la Lectura de Morelia, Michoacán.

Presenta el libro el Dr. Oriel Gómez Mendoza
Facultad de Historia, UMSNH

Auditorio del Centro Cultural Clavijero
Nigromante 79, Centro, Morelia, Michoacán
(443) 321 2141

Presentación del libro El Gobierno de la Justicia.


El Colegio de Michoacán, A.C.  a través de su Centro de Estudios Históricos y el Archivo Histórico del Municipio de Colima tienen el gusto de invitarlo a la presentación del libro

El Gobierno de la Justicia.
Conflictos jurisdiccionales en Nueva España, S. XVI-XIX
Coordinado por Rafael Diego-Fernández y Víctor Gayol

que tendrá lugar el viernes 19 de octubre de 2012 a las 16:00 hrs. en el marco de la IV Feria del Libro y la Lectura de Morelia, Michoacán.

Presenta el libro el Mtro. Jaime Hernández Díaz

Auditorio del Centro Cultural Clavijero
Nigromante 79, Centro, Morelia, Michoacán
(443) 321 2141

martes, 11 de septiembre de 2012

Novedad editorial: Formas de gobierno en México. Poder político y actores sociales a través del tiempo

Víctor Gayol (coord.), Formas de gobierno en México. Poder político y actores sociales a través del tiempo. Vol. I Entre Nueva España y México, Zamora, El Colegio de Michoacán, 2012

Víctor Gayol (coord.), Formas de gobierno en México. Poder político y actores sociales a través del tiempo. Vol. II Poder político en el México moderno y contemporáneo, Zamora, El Colegio de Michoacán, 2012
Cuarta de forros:


Formas de gobierno en México es el resultado de un esfuerzo colectivo de reflexión que tomó cuerpo en un primer momento como tema del 30o Coloquio de Antropología e Historia Regionales efectuado del 22 al 24 de octubre de 2008. Dicha reflexión buscó ahondar en las relaciones entre el poder político y los actores sociales a través del tiempo, para poner de nueva cuenta sobre la mesa de discusión la pertinencia de utilizar conceptos y categorías de análisis como  estado ,  sociedad ,  tradición ,  modernidad ,  antiguo régimen , entre otros.
Los académicos invitados, que provienen de diversas disciplinas de las ciencias sociales y las humanidades, fueron convocados a exponer sus puntos de vista y avances de investigación sobre algunos de los periodos paradigmáticos de la historia mexicana, desde la formación de la Nueva España hasta el México contemporáneo, partiendo de tres ejes disciplinarios básicos: la historia crítica del derecho y las instituciones, la nueva historia política, así como la historia sociocultural y la antropología histórica.
A lo largo de los días del Coloquio, el diálogo de temas y disciplinas se enriqueció con el debate iniciado por los comentaristas, los ponentes y el público asistente. Quedan estas memorias como testimonio de ese diálogo y como invitación a la revisión contante de nuestros temas de investigación.

Índice general:

Introducción general
Víctor Gayol

Volumen I. Entre Nueva España y México: la transformación del gobierno jurisdiccional
Introducción

1.  Pluralidad de poderes, pluralidad de jurisdicciones
Justicia y política entre Nueva España y México: de gobierno de la justicia a gobierno representativo
Carlos Garriga Acosta

La imagen de la monarquía en las juras reales de la Nueva España (1556-1814)
Salvador Cárdenas Gutiérrez

Una hierocracia hispánica: los obispos de la Nueva España
Oscar Mazín

Los mandatos reales y la legislación de la iglesia indiana. El segundo concilio provincial mexicano y el tercero limeño
Leticia Pérez Puente

2. Cuerpos intermedios y formas de control
El monarca español y el gobierno de sus ciudades; la hacienda de la ciudad de México
Esteban Sánchez De Tagle

Fiscalidad y poder político: el cabildo poblano en la gestión de la alcabala, 1642-1697
Yovana Celaya Nández

El Real Tribunal de Minería y el trabajo forzado bajo los Borbones
Chantal Cramaussel Vallet

3. Hacia el cambio: proyectos y modelos.
Las propuestas de 1808
Carlos Herrerón Peredo

La idea autonómica en los años gaditanos. Lecturas paralelas de Manuel de la Bárcena (1769-1830) y Félix Varela y Morales (1787-1853)
Rafael Rojas Gutiérrez

La búsqueda de un modelo “propio” en la conformación del nuevo Estado
María Del Refugio González Domínguez

Volumen II. La consolidación del poder político y la transformación de los actores sociales.
El 1er. federalismo: Arquitectura política territorial. Control y representación política 1824-1835
Hira De Gortari

El gobierno de los pueblos, 1812-1855
Beatriz Rojas

Los Pueblos Indígenas Y El Nuevo Modelo Liberal: Justicia, Política, Propiedad. Centro De México, 1821-1876.
Daniela Marino

La afirmación del orden social en el Estado liberal y las nuevas congregaciones religiosas.
Cecilia Adriana Bautista García

Salir del porfiriato.
Elisa Cárdenas Ayala

3. Poder político, intermediación y sociedad civil en el México contemporáneo.
El impacto de la oposición armada en la reforma del Estado. Las decisiones de 1977.
Verónica Oikión

Intermediación, traducción y desarrollo social: lenguaje y poder en las políticas públicas del México contemporáneo
Alejandro Agudo Sanchiz

Fe y revolución. La influencia de la catequesis y pastoral de la Diócesis de  San Cristóbal en la participación indígena en el EZLN
Marco A. Estrada Saavedra

Sociedad civil, sociedad política y democracia en el México contemporáneo.
Alberto Olvera Rivera

4. Nuevas formas en la relación poder político y actores sociales: la prensa y la televisión en el siglo XX.
Todo asesinato es asesinato político: Homicidio y esfera pública en el siglo veinte.
Pablo A Piccato

Entre Nuestro barrio y Pueblo en vilo. Melodramatizando y mexicanizando el ‘Buen Vecindario’ en los años 60.
Seth Fein

Índice onomástico
Sobre los autores




lunes, 10 de septiembre de 2012

Novedad editorial: El gobierno de la justicia. Conflictos jurisdiccionales en la Nueva España (s. XVI-XIX)

Rafael Diego-Fernández Sotelo y Víctor Gayol (coords.),  El gobierno de la justicia. Conflictos jurisdiccionales en Nueva España (s. XVI-XIX), Zamora, El Colegio de Michoacán/Archivo Histórico del Municipio de Colima, 2012, 337 p.
Cuarta de forros:

Hace un cuarto de siglo se publicó el resultado del seminario que coordinó el profesor Woodrow Borah dentro de la Cátedra "Alfonso Caso" del IIH de la UNAM, con el título El gobierno provincial en la Nueva España, 1570-1787, obra que tan buena acogida recibiera de parte de la crítica especializada, y que aún en la actualidad se mantiene como referente obligado del tema.
El presente trabajo es el resultado de un nuevo seminario que se constituyó con el propósito de evaluar los avances en este rubro tan pujante de la historiografía mexicana en un lapso en donde tanto se ha publicado sobre el tema, y en el cual la presencia de las instituciones de ciencias sociales fuera de la capital del país ha dejado una impronta profunda, así como las repercusiones tan positivas que se han recibido de parte de la nueva corriente crítica de historia del derecho proveniente principalmente de España, Italia y Portugal.
Una de las modalidades fundamentales que ahora se presenta consiste en el acercamiento que se hace al tema a partir de un conjunto de casos de competencias jurisdiccionales provenientes de los archivos coloniales, que entre otras ventajas permiten entender cómo era que funcionaba el paradigma jurisdiccionalista o, más llanamente, el gobierno de la justicia en el antiguo régimen.
 El índice del libro:


Rafael Diego-Fernández
Estudio Introductorio

Thomas Calvo
Una guía para militares solicitantes en corte. “Los gobiernos mejores de América” (1715)

Paulina Machuca
Colima, encrucijada de dos reinos 

José Miguel Romero de Solís
Instituciones y conflictos jurisdiccionales en las Salinas de Colima (1596)

Víctor Gayol
Política local y gobierno provincial: las disputas por el poder en los pueblos de indios y el gobierno y la administración de justicia provincial (San Bernardino Contla, Tlaxcala, 1780-1804), 

Rafael Diego-Fernández y María Pilar Gutiérrez Lorenzo
El aparato de gobierno del antiguo régimen visto a partir de un conflicto de competencia sobre patronato indiano en la Audiencia de la Nueva Galicia a mediados del s. XVIII 

José Enciso Contreras
Conflictos jurisdiccionales en la Nueva Vizcaya, durante la administración del gobernador Francisco de Barrutia, 1728-1733

Beatriz Rojas
Gobiernos provincial y local: delimitación de jurisdicciones 

Bibliografía General

Índice Onomástico

Índice Toponímico

domingo, 8 de julio de 2012

Redes sociales e instituciones: reseña al libro de Michel Bertrand

Recientemente se publicó el número 26 de la revista Signos Históricos (julio-diciembre, 2011, vol. XIII) mi reseña al libro de Michel Bertrand, Grandeza y miseria del oficio. Los oficiales de la Real Hacienda de la Nueva España, siglos XVII y XVIII, México, Fondo de Cultura Económica, CIDE, CEMCA, Instituto Mora, El Colegio de Michoacán, 2010, 591 p.

"Desde que vio la luz su primera edición en francés, en 1999, Grandeur et Misère de l’office (Paris, Publications de la Sorbonne), despertó un gran interés entre los estudiosos de las instituciones de la Monarquía hispánica entre los siglos XVI y XVIII. En los años siguientes a su publicación, el libro fue reseñado en prestigiadas revistas de México, España y Estados Unidos dándole una bienvenida muy positiva. Como a los vinos, el tiempo le ha adjudicado a esta obra varias cualidades importantes: Grandeur et Misère de l’office ha llegado a convertirse en este lapso en un clásico obligado para quienes cultiven la historia institucional y la historia social en los siglos y términos de la monarquía hispánica. La indudable calidad de su cepa la constituye la excelente mezcla lograda entre una acuciosa investigación por varios archivos de diversa densidad (Bertrand recurrió tanto a archivos generales de la monarquía como locales), el diálogo crítico con una extensa bibliografía (cuya metódica organización en apartados temáticos al final de la obra se agradece) y una toma de posición metodológica, crítica y reflexiva, sobre una debatida disciplina auxiliar de la historia, la prosopografía. Todo ello, por supuesto, sumado a la delimitación precisa de un campo de observación compuesto por las carreras de cerca de 300 oficiales de la real hacienda a lo largo de un siglo crucial -1660 a 1780- en la Nueva España. Dicho de otra manera, cómo funcionó el aparato fiscal del rey en Nueva España, a través de sus oficiales medios, entre la época de la impotencia de Carlos II a la época de la autoridad de Carlos III.

"A lo largo de una década, el trabajo de Michel Bertrand ha sido leído y aprovechado al grado de convertirse en referente obligado para quienes estudiamos las instituciones desde la perspectiva doble de la historia social y la historia cultural. Por ello, resulta difícil escribir algo novedoso respecto al libro, o que nuestros colegas no hayan ya notado o sabido. Sin embargo, al aparecer en español, Grandeza y miseria del oficio… se convierte en una novedad para un universo mucho más amplio de lectores, sobre todo estudiantes universitarios. Merece entonces la pena ocupar el espacio de una reseña para no sólo comentar el contenido del libro, sino intentar insertarlo en una perspectiva historiográfica.


"El aparato de gobierno y administración de justicia de la Corona sufrió grandes transformaciones entre el último tercio del siglo XVII y la segunda mitad del XVIII; precisamente lo que Burholder y Chandler llamaron “de la impotencia a la autoridad” en su clásico estudio sobre las audiencias indianas (1977). De este proceso no estuvo exento el aparato institucional correspondiente a la real hacienda, compuesto por las cajas reales y el tribunal de cuentas. Los oficiales de estas entidades vieron, a lo largo de ese poco más de un siglo, un aumento en su número pero, a veces, una disminución en cuanto a la diversidad de cargos, asumiendo a la vez la realización de las transacciones, las cuentas y su supervisión sin una jerarquía explícita, en el marco del “viejo ideal de colegialidad de la monarquía”, como diría Thomas Calvo en su reseña a Bertrand (Annales, 56ª, No 2, pp. 535-8). A través de las páginas del libro, queda claro que los oficiales reales gozaban de cierta autonomía en sus labores, lo cual invitaba no pocas veces al fraude y a la corrupción. En consecuencia, una ingente serie de leyes estrictas y ordenanzas regulaba los procesos de trabajo en las oficinas reales; la selección de los oficiales más capacitados, es decir, que demostraban conocer los intríngulis del papeleo y las cuentas, aspecto que con el tiempo se convirtió en la búsqueda de una verdadera profesionalización. A ello se sumaba una “cascada de supervisiones” (Capítulo III) instrumentada por los virreyes y los visitadores. Los diversos intentos de reforma del aparato hacendario durante el gobierno de los Borbones fueron desde la desvinculación patrimonial de los oficios de hacienda con el cese de la venalidad (hacia 1720), hasta los grandes ajustes en la época de Gálvez que terminarían con la instalación del régimen de intendencias, que colocó nuevas autoridades intermedias (los intendentes) para hacer más eficaz el control sobre la real hacienda, en la década de 1780.

"Sin embargo, con todo y las reformas y la cascada de supervisiones, muchas de las actividades, que llamaremos “irregulares”, de los oficiales reales siguieron vigentes y multiplicándose. No obstante, aquellas actividades irregulares -que podemos finalmente llamarlas por su nombre: corrupción y fraude-, aunque eran lesivas para los súbditos y, sobre todo, para la Corona, no significaban un fuerte detrimento ni ético ni operativo. La visión de la antigua historiografía sobre el gobierno y la corrupción en la monarquía hispánica, mirada que estuvo tan imbuida del esquema liberal de Estado Moderno donde la responsabilidad del empleado público se encuentra deontológicamente prescrita, nos legó una percepción negra al respecto. Pero los esquemas mentales de la edad moderna eran otros. Al contrario, la corrupción administrativa, como la llamamos hoy, servía como el aceite que engrasaba la maquinaria de gobierno para que pudiera funcionar en relación directa con los intereses económicos y sociales de las elites y los grupos de poder locales y regionales.

"El papel que jugaban en ese sentido los oficiales reales era central, según Bertrand, pues nos ha demostrado en este trabajo la manera en la que los jóvenes peninsulares o criollos promovidos a los puestos de oficiales reales eran recibidos con los brazos abiertos por las familias con intereses económicos locales y regionales y, cosa importante, con hijas en edad casadera. No es extraño que encontremos ciertos paralelismos pues, con los oficiales reales, sucedía algo muy parecido -aunque con sus respectivas dimensiones económicas y sociales particulares-, que con los mineros y comerciantes, que estudió Brading hace unas décadas: la llegada del joven cajero dependiente desde la península, casi siempre pariente en algún grado de patrón o paisano, el afianzamiento de lazos mediante el matrimonio, la renovación de la sangre y los contactos trasatlánticos. Más aún, nos lleva al esquema tan temido por la Corona –tan bien contado por John Leddy Phelan y Tamar Herzog para Quito-, de las familias indianas que intentaban atraer a los oidores y ministros a un buen casamiento local, y que generó tantas reales cédulas respecto a la ajenidad social que debía observar el magistrado para el bien juzgar en conciencia, subsanado por los tantos permisos del rey para el matrimonio entre oidores y damas locales, al menos hasta 1750.

"Pero los oficiales reales no eran ni miembros de familias de comerciantes instaladas de uno y otro lado del Atlántico ni, mucho menos, togados de realce, miembros de las audiencias y del consejo de su Majestad. A su llegada a la Nueva España, los oficiales reales no tenían un peso importante dentro de las redes económicas en términos de producción o intercambio, ni mucho menos, la fuerza jurisdiccional de un togado. Estos jóvenes contadores, tinterillos de los dineros y chupatintas de los libros de cuentas, eran meros oficiales de pluma entendidos en las cuentas, libranzas y los diversos impuestos, pero que difícilmente tendrían una promoción hacia otros mejores empleos (como sí la había en el caso de los letrados). No obstante, estaban insertos en un punto neurálgico del sistema de la economía y el mercado, pues manejaban los ingresos y egresos de la actividad económica que pretendía fiscalizar con rigor la Corona. No eran, en realidad, un buen partido para las hijas de familias criollas acomodadas, o al menos en apariencia. Sin embargo, el estudio demuestra que estas familias estaban más que decididas a realizar estos matrimonios desiguales. Al casar a los recién llegados oficiales con sus hijas, las familias locales adquirían un refrendo de pureza de sangre peninsular, algo que las mantenía en un estatus social importante. Pero, sobre todo, las familias y sus redes comerciales adquirían un operador de confianza en las aduanas y en todos aquellos puntos en el que el comercio y el contrabando se daban la mano. El oficial real adquiría, en contraparte y al apoyar a sus nuevos parientes y en detrimento a la lealtad a la Corona, ser partícipe de una red de relaciones familiares y clientelares con intensos intercambios de favores y servicios que lo ponían en un lugar de prestigio social que posiblemente nunca habría tenido en la península: un nombre, una familia, una red, un linaje que las familias intentaban reproducir para proseguir con el control de facto de las oficinas de su majestad. Obtenían también la posibilidad de enriquecerse fácilmente aunque no en demasía: en algunos ejemplos que nos muestra Bertrand, los oficiales no lograron hacer importantes fortunas en su mayoría. Todo ello lleva a Bertrand a demostrar claramente que los oficiales reales eran uno de los pivotes del diálogo y la negociación continua entre la Corona y las elites económicas y de poder local e, incluso, la punta de lanza en las negociaciones y conflictos entre las elites económicas locales y regionales, de las cuales participaban tanto criollos como peninsulares. Por cierto, esta perspectiva nos hace repensar el problema de los conflictos de intereses en la Nueva España más como un conflicto de doble vía, intereses locales enfrentados entre sí, pero intereses locales unidos y enfrentados con respecto a los intereses de la corona, con lo cual se desdibuja la antigua percepción de conflictos entre criollos y peninsulares.

"Hay muchísimos otros detalles en la obra de Bertrand que son dignos de mencionar, sobre todo en cuanto a la comprensión del proceso reformista del aparato de gobierno de la Corona. A partir del estudio del funcionamiento del aparato fiscal a través de sus miembros, queda claro que toda la serie de medidas implementadas posteriormente a la visita de Gálvez no son más que la culminación de un lento y secular intento por reformar las instituciones que procede desde finales del siglo XVII. Vale la pena también destacar la minuciosidad del análisis de grupo de oficiales pues el trabajo de Bertrand fue en su momento “el estudio más detallado jamás realizado sobre un grupo de funcionarios del imperio español”, a decir de Carlos Marichal (Estudios de Historia Novohispana, 24 [Enero, 2001], 179-82). El propio Marichal subraya al final de su reseña la pertinencia de llevar este análisis a un estudio comparativo, coincidiendo con lo dicho por Mark A. Burkholder en su reseña al mismo libro en el sentido de que un volumen parecido para el Perú sería un complemento muy bienvenido (HAHR, 81:2 [May, 2001], 373-4). Asignatura aún pendiente, hasta donde alcanzo a saber.

"En resumen, podemos decir que la obra que reseñamos aquí ha pasado la prueba del tiempo y sigue teniendo vigencia no solamente como un aporte al conocimiento del aparato de gobierno de la monarquía sino como propuesta metodológica de trabajo. Así que, quienes no se beneficiaron en su momento con la edición francesa, tienen ahora una impecable traducción en castellano a su disposición. Porque, como bien anotó Jorge Silva Riquer (HMex, LII:2 [oct-dic, 2002], 551-6), el trabajo de Bertrand “nos abre una nueva perspectiva de estudio y sobre todo de explicación para entender los entramados políticos, económico, social y cultural que se entretejieron entre los funcionarios reales y los grupos regionales…” Y aquí quisiera detenerme y hacer un quiebre para abandonar la obra de Michel Bertrand y ahondar brevemente en su contexto de producción historiográfica y en su importancia, más de una década después.

"A finales de los años 1980, como muestra Isabelle Rousseau, la prosopografía fue puesta a discusión como una metodología útil (para otros inútil) que podría servir tanto a historiadores como a sociólogos para explicar la formación del Estado. A lo largo de aquella década, se comenzó a utilizar un recurso ya muy conocido en Inglaterra desde hacía décadas gracias a los trabajos de Sir Lewis Namier y que se difundió entre historiadores franceses e italianos. La reconstrucción de las biografías colectivas de un grupo de individuos que compartiesen algo como una función, actividad o estatuto social, a partir de ciertas características como la educación o la carrera, poniendo énfasis en las redes de relaciones personales de los individuos y del colectivo que van desde los nexos y alianzas familiares y de amistad, la formación y dinámica de las clientelas hasta las lealtades y conflictos del tejido. La fuerza explicativa de la prosopografía puede ser muy fuerte pues el detallado conocimiento de los nexos y la composición de las redes y colectividades, sobre todo de las que se insertan en el aparato del estado, pero no sólo esas, permite generar una comprensión distinta que el análisis de clase o la teoría de las élites, en términos, por ejemplo, de las crisis.

"Algunos autores de la historiografía francesa de aquella década, como Autran, puso mucho énfasis en la prosopografía como sinónimo de la historia social de las instituciones. El estudio del comportamiento de los actores que mueven cotidianamente la maquinaria burocrática daba mayor comprensión de su estructura y el funcionamiento que el estudio del marco jurídico e institucional. Sin embargo, los distintos niveles de análisis de los datos personales de los miembros del colectivo pueden tener distintas densidades y el mal manejo del análisis en conjunto puede acarrear el peligro de oscurecer dinámicas importantes del grupo y de su inserción en otros nichos sociales. Por ejemplo, la utilización de la prosopografía exigió adaptar recursos, como las computadoras, para el análisis cuantitativo al mejor estilo de la historia serial y estadística. El análisis de los orígenes, niveles socioeconómicos, trayectorias académicas y desempeño profesional de los miembros del colectivo, todos ello datos cuantitativos, dejaban de lado aspectos cualitativos como los valores, cambios de mentalidades, en fin, el contexto cultural que da sentido a la acción de los seres humanos. La prosopografía, al igual que el análisis de redes sociales aplicado sin más, tenía entonces serias limitaciones a la hora de querer trascender la demostración de la estructura social del grupo, la regularidad de los perfiles socioprofesionales o las estadísticas matrimoniales, para pasar a un análisis de motivaciones, hábitos, disposición o mentalidades.

"Esta preocupación por la comprensión de las lógicas de comportamiento, estrategias familiares, económicas y políticas de los miembros del colectivo de los oficiales reales novohispanos es lo que hace justamente a Bertrand reducir el uso de la cuantificación prosopográfica al mínimo justo y no aplicar en extenso todas las reglas habituales del método. Todo ello con objeto de poner en un diálogo constante la información cuantitativa con los datos cualitativos. Algo que se suele seguir olvidando en los análisis de redes sociales.

En suma, Grandeza y miseria del oficio…, no es solamente un trabajo que aporta un importante conocimiento de parte de la estructura del aparato de gobierno de la monarquía: es un trabajo cuya fina y compleja arquitectura metodológica sigue sirviendo como paradigma para la construcción de una historia socio cultural de las instituciones."

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Para citar este texto: Víctor Gayol, "Michel Bertrand, Grandeza y miseria del oficio. Los oficiales de la Real Hacienda de la Nueva España, siglos XVII y XVIII, México, Fondo de Cultura Económica/Centro de Investigaciones y Docencia Económica/Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos/Instituto Mora/El Colegio de Michoacán, 2010, 591 p.", en Signos Históricos, XIII:26 (julio-diciembre, 2011), pp. 185-191. ISSB 1665-4420

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sábado, 9 de junio de 2012

La microfísica del poder o el arte de estar en el lugar preciso.

Yanna Yannakakis, El arte de estar en medio. Intermediarios indígenas, identidad india y régimen local en la Oaxaca Colonial, Oaxaca, Universidad Autónoma "Benito Juárez" de Oaxaca, El Colegio de Michoacán, 2012, 327 p. [ISBN 978 607 7751 67 0]


El arte de estar en medio es la traducción al español del libro de la profesora de la Emory University (Atlanta, Georgia) Yanna YannakakisThe art of being in-between, que fue publicado en 2008 por la prestigiosa editorial anglosajona Duke University Press. El texto de Yannakakis analiza la importancia que tuvieron los intermediarios indios en la Oaxaca novohispana del siglo XVIII (la periodización precisa es 1660-1810), a partir del estudio de su doble papel, a la vez central, como agentes de mediación cultural y política entre las instituciones de gobierno y administración de justicia españolas y los pueblos de indios, en una región de población mayoritariamente indígena y con una notable diversidad étnica: la sierra norte de Oaxaca, conocida también como la "Sierra de Juárez." Una región que ha sido estudiada por varios historiadores y sobre la que se han escritos libros que se han convertido en clásicos de la literatura etnohistórica como el de John K. Chance (1), o notables como el de Thomas Calvo, comentado en este cuaderno hace tiempo.

El arte de estar en medio... es un título que juega con una frase de Michel de Certeau (2) que le sirve a Yannakakis como epígrafe ya que concentra una de las grandes preguntas que debe hacerse un historiador de la vida cotidiana: ¿Quiénes son los individuos que sirven como enlaces en la extensa redes sociales de las relaciones de poder? O, dicho de una manera más foucaultiana: ¿cuáles son los vasos comunicantes de la microfísica del poder? Y de eso trata el libro. Yannakakis nos muestra, de manera detallada y en acción, los casos de una serie de individuos indios que sirvieron como correa de transmisión entre las localidades indias y las autoridades hispánicas. Esta dedicada mirada a los intermediarios termina por aclarar en mucho una idea ya presente en la historiografía acerca de la importancia que jugaron los miembros de las elites indias en el proceso de  afirmación del gobierno español a nivel local y regional, pero que a la vez fueron también actores fundamentales para la construcción de una cierta autonomía política y cultural de los pueblos de indios en la Nueva España. Es, pues, la demostración de una hipótesis largamente enunciada pero que nunca había sido trabajada hasta este nivel microhistórico, y que ahora nos permite entender mejor la forma mediante la cual la corona española logró mantener una cohesión política en los vastos territorios ultramarinos de la monarquía, además de una constante recaudación de recursos económicos por medio del tributo indígena. El arte de estar en medio... responde ampliamente a la pregunta de cómo fue posible que un pequeño puñado de españoles pudiese controlar y gobernar a miles de indios de diversos pueblos, linajes y territorios con amplias diferencias etnolingüísticas.

La clave está en los mediadores culturales, desde la Malitzin cortesiana y el noble maya Antonio Chi, hasta los descendientes de los nahuas tlaxcaltecas que acompañaron a los españoles a la conquista de la sierra al norte de Antequera y que terminaron fundando el barrio de Analco en Villa Alta, pasando por los mártires de Cajonos. Ciertamente, esta pregunta había comenzado a responderse en el trabajo de García Martínez sobre los pueblos de la sierra norte de Puebla (3), y en los de Rodolfo Pastor sobre la Mixteca (4), trabajos que ofrecen miradas altamente analíticas de las estructuras y dinámicas de los pueblos de indios con respecto al gobierno español. Sin embargo, no se había dedicado una monografía tan detallada específicamente a la figura de los intermediadores.

Otro aspecto también notable del libro de Yannakakis es que, además de mostrar con muy buena pluma una buena cantidad de casos empíricos de intermediación de agentes indios, tanto en su acción frente a las instituciones hispánicas como al interior de la vida cotidiana de sus comunidades, pone en juego críticamente una serie de presupuestos teóricos y meteorológicos. Su postura crítica ante las categorías analíticas permite reflexionar el sentido y validez de los esquemas que se han discutido desde hace años, como el problema de las relaciones centro y periferia, o aquel otro de las relaciones entre conquistadores y conquistados; por no hablar del problema de términos como aculturación y resistencia. Todos estos modelos terminan hondamente trastocados en El arte de estar en medio....

Ese ir desde lo empírico a lo teórico es posible gracias al hilado fino de una microhistoria que es detallista al extremo, pero que no olvida dialogar continuamente con una perspectiva global, general de la historia. En este sentido, a Yannakakis le ayuda mucho el entronque de varias vías de abordaje meteorológico que es, en ciertos puntos, sorprendente, porque la primera impresión es que se trata de un ensayo totalmente ecléctico, a caballo entre la historia y la antropología; un trabajo en el que hay historia social, historia cultural, etnohistoria y antropología histórica. La clave está en que Yannakakis tomó muy en cuenta el llamado de William B. Taylor (5) a estudiar la estructura y dinámica de las intrincadas redes de relaciones sociales a nivel local como método de comprensión del funcionamiento del amplio sistema “colonial” español. Parte de la atinada respuesta a ese llamado es el interés por estudiar cuestiones lingüísticas que parecerían superfluas a otros ojos, como el caso de los cambios culturales que sufrieron los términos implicados en los ámbitos de gobierno e intermediación político y cultural. Por ejemplo, es muy interesante la atención que presta Yannakakis a los cambios semánticos del término indio ladino, para referirse a los indios que poseían las herramientas culturales necesarias que les permitía ser partícipe de esa negociación continua e intensa entre autoridades españolas y autonomía india: la lengua, la escritura, el conocimiento del derecho, pero también de la costumbre y las particularidades culturales propias de la sociedad india. Un “saber hacer” en ambos mundos.

Pero me parece que la perspectiva teórica central que le permite incursionar provechosamente en el análisis del impresionante corpus documental que fue utilizado por Yannakakis para esta investigación parte de las ideas gramscianas reelaboradas por William Roseberry en un importante y poco atendido artículo (6) en el que Roseberry propuso que el establecimiento del consenso entre dominados y dominadores es una continua negociación y reformulación de los términos del conflicto, en las que consenso implica a su vez resistencia y lucha por las vías institucionales y/o en el nivel cotidiano de las relaciones cara a cara. Ciertamente no es el único (hay una gran literatura desde los estudios subalternos), pero es uno de los más claros.

Finalmente quisiera destacar que, a su aparición en 2008, el libro de Yannakakis fue recibido por la comunidad académica con mucho interés y rápidamente se situó en la arena del debate. Muestra de ello son las diversas reseñas críticas que recibió la obra, entre las que destacan las publicadas en la American Historical Review (la revista de la American Historical Association, una de las más importantes en la academia estadounidense), The Americas, Colonial Latin American Historical Review, Hispanic American Historical Review, Social History, entre otras.

Datos:

* El arte de estar en medio, de Yanna Yannakakis, se puede conseguir en la librería virtual del COLMICH.
* El próximo jueves 14 de junio en Oaxaca (Independencia 901, Centro Histórico), presentarán y dialogarán sobre el libro Margarita Menegus, Edgar Mendoza, Luis Alberto Arrioja y la autora.

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Notas y referencias:
(1). John K. Chance (1989), Conquest of the Sierra. Spaniards and Indians in colonial Oaxaca, University of Oklahoma Press [hay edición en español que es muy difícil de conseguir: La conquista de la Sierra. Españoles e indígenas de Oaxaca en la época de la Colonia, Oaxaca, Instituto Oaxaqueño de las Culturas, CIESAS, 1998].
(2) "Por un arte de estar en medio, obtuvo resultados inesperados de su situación", Michel de Certeau, La práctica de la vida cotidiana (1984).
(3) Bernardo García Martínez (1987), Los pueblos de la Sierra: el poder y el espacio, México, El Colegio de México.
(4) Rodolfo Pastor (1987), Campesinos y reformas: la Mixteca 1700-1856, México, El Colegio de México.
(5) W.B. Taylor, "Between global process and local knowledge. An inquiry into Early Latin American Social History", en Olivier Zunz (ed.) Reliving the Past. The Worlds of Social History, University of North Carolina Press, Chapel Hill, 1991, pp. 115-190 [recogido en una edición en español gracias a Brian Connaughton en la Universidad Autónoma Metropolitana: Entre el proceso global y el conocimiento local. Ensayos sobre el Estado, la sociedad y la cultura en el México del siglo XVIII, México, UAM-Iz, 2003].
(6) William Roseberry, "Hegemony ant the Language of Contention", en Gilbert M. Joseph & Daniel Nugent (eds.), Everyday forms of State Formation, Duke Univerity Press, 1994, pp. 355-365